Benefits of Sensory Play for Children with Autism

Beneficios del juego sensorial para niños con autismo

Marge Jimenez

El juego sensorial puede ser una herramienta poderosa para ayudar a los niños con autismo. Al involucrar sus sentidos, las actividades sensoriales brindan a los niños una forma segura y divertida de explorar, aprender y regular sus emociones. Estas actividades pueden ayudar a mejorar la comunicación, las habilidades sociales y el desarrollo general, además de ser una experiencia relajante.


¿Qué es el juego sensorial?

El juego sensorial implica actividades que estimulan uno o más de los cinco sentidos: tacto, vista, oído, olfato y gusto. También puede incluir movimiento y equilibrio, centrándose en los sistemas propioceptivo (conciencia corporal) y vestibular (orientación espacial) del niño. Las actividades de juego sensorial más comunes incluyen contenedores sensoriales, juegos con agua, materiales texturizados y juegos basados ​​en luz o sonido.


Por qué el juego sensorial es importante para los niños con autismo

Los niños con autismo suelen procesar la información sensorial de forma diferente, por lo que el juego sensorial es una forma eficaz de satisfacer sus necesidades. A continuación, se indican algunos beneficios clave:


1. Ayuda con el procesamiento sensorial.

Muchos niños con autismo tienen problemas de procesamiento sensorial, ya sea por ser hiper o hiposensibles a los estímulos sensoriales. El juego sensorial les permite explorar diferentes sensaciones en un entorno controlado y no amenazante, lo que los ayuda a sentirse más cómodos con los estímulos sensoriales.

Ejemplo: Jugar con objetos suaves y texturizados o con arena puede ayudar a desensibilizar a un niño que tiene dificultades con el tacto.


2. Promueve la regulación emocional

El juego sensorial puede ser relajante para los niños con autismo, especialmente durante momentos de estrés o sobreestimulación. Proporciona una salida tranquilizadora para las emociones y los ayuda a autorregularse.

Ejemplo: Aplastar plastilina o jugar con agua puede tener un efecto relajante y estabilizador.


3. Fomenta la comunicación

Muchas actividades sensoriales estimulan a los niños a expresar sus pensamientos, sentimientos y reacciones. Ya sea que describan texturas, colores o sonidos, el juego sensorial puede mejorar las habilidades de comunicación verbal y no verbal.

Ejemplo: Un niño podría describir el sonido del arroz al caer en un contenedor sensorial o señalar un objeto específico que disfruta.


4. Desarrolla habilidades sociales

Las actividades sensoriales grupales crean oportunidades para que los niños con autismo interactúen con otros en un entorno sin presión. Pueden practicar compartir, turnarse y colaborar mientras juegan.

Ejemplo: Trabajar juntos para construir un contenedor sensorial o explorar una actividad con un compañero fomenta la interacción social.


5. Apoya el desarrollo de las habilidades motoras

El juego sensorial suele implicar actividades que desarrollan las habilidades motoras finas y gruesas. Recoger, verter, pellizcar y apilar objetos en contenedores sensoriales fortalece los músculos y mejora la coordinación.

Ejemplo: Usar pinzas para recoger pompones o apilar bloques desarrolla el control motor fino.


6. Fomenta la creatividad y la exploración.

El juego sensorial estimula a los niños a experimentar y descubrir, les permite usar su imaginación y explorar el mundo a su manera.

Ejemplo: Crear patrones con arroz de colores o moldear formas con arcilla mejora la creatividad.


7. Mejora la concentración y la atención

El juego sensorial ayuda a los niños con autismo a concentrarse en tareas específicas y a mejorar su capacidad de atención. Crea una actividad interesante y estructurada que favorece la concentración.

Ejemplo: Clasificar objetos por color o tamaño en un contenedor sensorial fomenta la atención sostenida.


Cómo incorporar el juego sensorial en casa

A continuación se presentan algunas ideas sencillas de juegos sensoriales que puede probar con su hijo:

  1. Contenedores sensoriales: llene un recipiente con arroz, frijoles, perlas de agua o arena y agregue pequeños juguetes o palas.
  2. Juego con agua: deje que su hijo vierta, recoja o salpique agua con tazas y esponjas.
  3. Plastilina o slime: use estos materiales para estimular el aplastamiento, el moldeado y la exploración táctil.
  4. Juego de luces: use luces de cadena, linternas o botellas sensoriales de colores para estimular sus sentidos visuales.
  5. Actividades de música y sonido: Experimente con instrumentos musicales o maracas.

Consejos para el juego sensorial con niños con autismo

  • Siga el ejemplo de su hijo: permítale explorar a su propio ritmo sin presionarlo a participar de formas específicas.
  • Cree un entorno seguro: asegúrese de que los materiales sean seguros y apropiados para la edad.
  • Utilice actividades calmantes: si su hijo está sobreestimulado, introduzca actividades calmantes como juegos con agua o texturas suaves.
  • Tenga paciencia: algunos niños pueden tardar un tiempo en acostumbrarse al juego sensorial, así que dales espacio para explorar.
  • Monitoree las reacciones: observe el comportamiento de su hijo para ver qué disfruta y qué puede abrumarlo.
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